Tinta (cuento) (30 nov. 2020 1_01_11) co
Tinta (cuento) (30 nov. 2020 1_01_11) co

Están en un pueblo, y una mujer le está diciendo cosas a la otra. Y lo que se ve delante es una valla de gallinero, por eso tiene plumas. Pero dentro está el ángel. Es como si lo vieras desde donde está el ángel.

Inés. Alumna de 2º de bachillerato de Artes.

 

Un pincel es normalmente un instrumento de pintura que consiste de un mango normalmente de madera con un mechón de pelos en un extremo. Sin embargo en Asia, la zona donde surgió el pincel de tinta, esta herramienta no sólo se usaba para pintar, sino que su uso principal era la escritura.

La tinta puede usarse con pincel o con plumilla. Hablaremos primero del pincel y luego de la historia de la plumilla. 

Historia

 

Hay restos arqueológicos que datan a las primeras formas primitivas de pincel con más de 12.000 años de antigüedad. Los primeros pinceles se creaban a partir de mechones de animal o plumas atadas mediante cuerda y brea a un palo.

Sin embargo, no fue hasta la llegada de la caligrafía en China, que el pincel de tinta realmente vio la luz. Esta caligrafía es un tipo de arte dedicado a la escritura localizado en los países de influencia cultural china: China, Taiwán, Corea, Vietnam y Japón.

Según la leyenda, la invención del pincel se atribuye (erróneamente) a Meng Tian, un general de la dinastía Qin que vivió alrededor del año 300 a.C. Los primeros modelos estaban diseñados fundamentalmente para escribir con tinta, pero algunos servían igualmente para decorar piezas de cerámica.

El primer hallazgo arqueológico de una brocha de tinta intacta fue descubierto en 1954, en la tumba de un habitante de Chu durante el periodo de los Reinos combatientes (del 475 al 221 a.C.). El pincel hallado en la tumba es muy básico, un simple tallo de bambú que en un extremo tenía atado un manojo de pelo.

Sin embargo, es probable que su presencia sea anterior, ya que se descubrieron rastros de pincel para escritura en los jades de la dinastía Shang (segundo milenio antes de Cristo). Su presencia sugería que servían para escribir en vez de tallar (como era común) las inscripciones de los huesos oraculares.

 

El pincel de escritura entró en una nueva etapa de desarrollo en la dinastía Han (del 189 al 220 d. C.). En primer lugar, llegó la decoración artesanal mediante grabado e incrustación en el mango. Más tarde aparecieron los primeros escritos sobre la fabricación de pinceles. Por ejemplo, la primera monografía sobre la selección, producción y función del pincel fue escrita por Cai Yong en la dinastía Han oriental.

En tercer lugar, apareció la versión especial de "horquilla de pincel blanco". Los oficiales de la dinastía Han a menudo afilaban la punta posterior del pincel y se lo clavaban en el pelo o en el sombrero como tocado. Este tipo de horquilla se usaba también con motivos religiosos.

En la dinastía Yuan y Ming (del 1260 al 1368), surgió en Huzhou un grupo de expertos artesanos en la fabricación de pinceles. Huzhou sigue siendo el epicentro de la fabricación de pinceles chinos desde la dinastía Qing (de 1644 y 1912). Al mismo tiempo, también se hicieron famosos muchos pinceles de otros lugares, como el pincel Ruyang Liu en la provincia de Henan, el pincel Li Dinghe en Shanghai, Wu Yunhui en la provincia de Jiangxi.

Los pinceles de tinta se siguen fabricando en la actualidad, Pentel y Sakura son algunas de las empresas japonesas que todavía se dedican a su fabricación.

La siguiente gran revolución en el pincel de tinta ocurrió no hace mucho en Japón. Los fudepen o “pluma-pincel” son un tipo de pincel japonés con un depósito incorporado de tinta que funciona de una forma muy parecida a las plumas estilográficas o los rotuladores.

Aunque la composición de la tinta no es igual a la de la tradicional, aporta la ventaja de ser usada fácilmente y sin la necesidad de un lavado como ocurre con el pincel tradicional. Una leve presión en el cuerpo permite la salida de la tinta por el pincel para usarlo donde y cuando se necesite. Su portabilidad y tamaño los han convertido en una alternativa muy popular al pincel tradicional.

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Historia de la pluma 

La pluma (a veces llamada pluma de escribir para distinguirla del resto) es un instrumento de escritura hecho de una pluma preferiblemente de ala, de un ave de gran tamaño y que utiliza tinta para dejar su trazo en una superficie de escritura.

 

La punta de la pluma es tratada para que pueda ser utilizada para escribir y el canal hueco de la pluma (raquis) sostiene la tinta que, desde allí, fluye a la punta por acción capilar. Tradicionalmente, las plumas para escribir han sido fabricadas de plumas de diferentes aves, pero siempre han sido mejor consideradas las de ganso, cisne y pavo.

Antes de las plumas, la gente usaba estiletes para escribir en arcilla y cera. El problema con los textos en arcilla era que los hacía pesados y quebradizos y difíciles de escribir (las tablillas de arcilla tenían que ser horneadas cuando se terminaban).

 

Las tablillas de cera por su lado, no duraban mucho y eran sensibles al calor.

Después llegó el cálamo (instrumento de escritura de caña) con tinta para escribir en papiro y pieles de animales. Sin embargo, las plumas de caña eran demasiado rígidas y no duraban mucho porque se desgastaban deprisa. Es por eso que fueron reemplazados rápidamente por plumas de ave (aunque no de forma global).

No se sabe cuándo aparecieron las primeras plumas, pero algunas partes de los Rollos del Mar Muerto fueron escritas con pluma en el siglo II a.C. San Isidro de Sevilla las menciona en el siglo VII en sus escritos y se cree que las plumas comenzaron a difundirse como un método popular de escritura mejor que los cálamos (plumas de caña). Con las plumas, era más fácil escribir en pergamino y vitela.

También fueron usados con pinceles finos para ilustrar manuscritos con figuras, decoraciones e imágenes. Se hicieron cada vez más populares a partir del siglo XV, cuando la escritura y sus distintas variantes comenzaron a extenderse por el mundo occidental.

Infinidad de obras han sido escritas usando ese humilde instrumento. Se puede decir que la gran mayoría de los documentos y novelas más importantes de la historia han sido creadas pluma en mano. La popularidad de las plumas duró hasta que los plumines entraron en la producción en masa en el siglo XIX, pero en algunos casos todavía se utilizan hoy en día.

Con la llegada del plumín de forma masiva, la pluma de ave dejó de tener sentido. Con el plumín no había que tener ninguna habilidad artesanal tallando la punta. Aunque la punta estaba basada en la que ya se hacía en los antiguos instrumentos, los nuevos plumines era duraderos y más fiables, capaces de almacenar una mayor carga de tinta y conforme pasó el tiempo, más versátiles.

Aunque fue común colocar plumines metálicos a plumas de aves (todavía hoy se venden), cualquier palo de la forma adecuada podría servir casi indefinidamente como mango para la plumilla.

Con el tiempo, también el plumín acabaría siendo relegado por la invención de la pluma estilográfica. Una forma avanzada de pluma con carga propia de tinta y un sistema de alimentación de acción capilar que evitaba también la necesidad de tinta y tintero.

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Aprende 

¿Cómo se hace una plumilla?

No se puede tomar sin más una pluma, mojarla en tinta y usarla para escribir: antes debe ser preparada (bueno, técnicamente es posible usarla directamente, pero no funcionará correctamente ni escribirá de forma óptima).

Existen diferentes métodos para tratar las plumas de ave para que se conviertan en plumas. Todos usan plumas grandes (sólo las 5 o 6 más grandes) de ganso, cisne o pavo (aunque también se pueden usar plumas de cuervo, águila, búho o halcón) y todos tratan de endurecer el raquis (eje o asta central). Algunos métodos colocan el raquis de la pluma en cenizas calientes para que se ablande.

Después de eso, la pluma es aplanada sobre una superficie dura con un cortaplumas y redondeada con los dedos. Otros métodos utilizan agua caliente o arena caliente, pero la idea principal es curar la pluma y hacerla más flexible para que pueda soportar la escritura de forma prolongada.

 

Después del curado, el siguiente paso es quitar la punta de la pluma con un cuchillo pequeño (llamado cortaplumas). La zona usada para sostener la pluma y donde se moja en tinta es llamada cálamo (como el instrumento de escritura antiguo). El cálamo se corta en un ángulo oblicuo, no lejos de la punta y en la parte superior de la pluma. La sección resultante dejará un orificio ovalado.

Después, se hace una abertura en la parte superior de la pluma con la misma navaja. La abertura conducirá la tinta desde el eje hasta el punto de la pluma por acción capilar. En la parte inferior de la pluma, se corta una cuchara que es más grande que el primer corte. De esta forma la punta de la pluma va tomando forma lentamente.

Por último, se cortan las esquinas a ambos lados de la punta, y se aplana el conjunto. Si se hace correctamente, la pluma puede durar mucho tiempo sin necesidad de ser afilada de nuevo.

Aún siendo un utensilio de uso tan extendido y común, debido a su naturaleza orgánica, son pocas las plumas que han sobrevivido y llegado hasta nuestros días. 

Aquí otro vídeo para hacer una plumilla estilográfica sin necesidad de arrancar plumas a nadie. 

Y aquí otro vídeo para hacer una pluma con madera de bambú,

 

 

Materiales

Existen pinceles de diferentes tamaños y propósitos. El mango del pincel de tinta suele ser de bambú normal, mientras que los mangos más exóticos suelen estar hechos de oro, plata, jade, marfil, sándalo rojo o bambú manchado.

El pelo de los pinceles tiene también dos clases: normal y exótico. El pelo normal se obtiene de pelo de cabra, comadreja siberiana, cerdo, ratón, búfalo, lobo y conejo, mientras que el cabello exótico proviene de pelo de tigre, ave, venado e incluso humano (los chinos creían que un pincel de tinta hecho del cabello de un bebé cuando se hacía el primer corte de pelo, traía buena suerte en los exámenes imperiales).

Los pinceles también se clasifican según su dureza pudiendo ser suaves, mixtos o duros. La longitud también es un factor de clasificación distinguiendo entre grande, mediano o corto. Los cepillos medianos son los de uso común, mientras que los pequeños se usan para los sellos y los grandes para cartelería. El cabello sintético nunca se utiliza para estos pinceles.

El precio de un pincel oscila entre menos de un euro para los modelos más básicos, hasta varios miles para las variantes más exclusivas. Los mejores pinceles se fabrican en la ciudad de Shanlian, en el distrito de Huzhou, provincia de Zhejiang.

Cómo usar la tinta y la plumilla


El trabajo de tinta se centra en el contraste de claroscuro, así que debemos tener cuidado a la hora de mezclar la tinta negra, porque si nos pasamos de negro, podemos hacer que el dibujo se nos quede plano, y no queremos eso.

 

Para crear un contraste adecuado, lo ideal es ir creando volumen a partir de capas superpuestas. A medida que vayamos incorporando capas, iremos obteniendo un negro lo suficientemente profundo como para realizar un buen contraste, pero no solo nos basta con tener un contraste adecuado, uno de nuestros objetivos debe ser también el de encontrar armonía en el dibujo. 

Así que, cuando tratemos la técnica de la tinta, vamos a pensar en:

  • La profundidad que genera el contraste

  • La coherencia que nos permite el trazo

Podemos trabajar la tinta de dos formas: Con plumilla o con pincel.

 

La ventaja de usar la tinta con plumilla es que gracia a su uso iremos aprendiendo a ser más sensibles al uso de la línea. 

Una de las cosas más importantes a la hora de trabajar con la tinta y la plumilla es la coherencia a la hora de usar los trazos, solo así podrá servir al propósito que pretendes. Estos trazos a plumilla tienen dos funciones, o bien te ayudan a definir las líneas de contorno, o bien te sirven para indicar si hay luz o sombras.

 

Debes sentir esto como si fueras a mostrarte, en cada impulso, no se trata solo de colocar líneas arbitrariamente en un papel, mientras dibujas deberías sentir lo tridimensional o bidimensional.

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Si yo tengo un cilindro como este, no haría que las líneas fuesen rectas. Mientras trabajas, tienes que pensar en la orientación de la forma que estás describiendo, los trazos que des describirán igualmente su forma. 

​Para describir formas esféricas bastaría con hacer un círculo, pero quedaría bastante plano. Para convertirla en una forma esférica tridimensional, puedes variar su rayado cruzando diferentes líneas

Esta información la obtuve a partir de este vídeo.

Mejor verlo con tus propios ojos. 

 

En este otro vídeo podemos ver también otro ejemplo que utiliza técnicas adicionales para enriquecer el resultado final. No tiene desperdicio: