El bolígrafo (también "boli" o “lapicero”) es un instrumento de escritura que se caracteriza por tener una bola de metal en su punta que al escribir, rueda impregnándose de tinta de un depósito interno. Esta pequeña esfera también sirve de barrera para evitar que la tinta se seque.

Historia 

El inventor del bolígrafo fue John Loud, un curtidor de pieles de origen norteamericano que, en 1888, le puso una bolita a un tubo de tinta para marcar las líneas en las pieles. Loud nunca llegó a patentar ni comercializar el invento, así que en los libros de historia el nombre del húngaro Ladislao José Biro y el de su hermano Gyorgy constarán como los verdaderos inventores del bolígrafo.  Su primera patente fue en 1938.

 

Dos años más tarde los hermanos huyeron del nazismo hacia Argentina, donde comenzaron a producirlo en pequeña cantidad. El empresario estadounidense Milton Reynolds lo descubrió en un viaje a Buenos Aires, pero cuando quiso hacerse con los derechos para producirlo en su país se encontró con que la compañía Everhard Faber se le había adelantado. Pese a ello no se rindió y logró desarrollar su propia patente, que puso a la venta en Gimbels.

 

El 29 de octubre de 1945 estos almacenes de Nueva York vendieron 30.000 unidades en la primera semana.

En ese momento, los bolígrafos eran muy costosos, lo que llevó a Marcel Bich a la popularizar los famosos bolígrafos Bic en el año 1953 (puedes ver toda su historia aquí). 

 

En la actualidad, Bic vende más de cien billones de bolígrafos al año en todo el mundo La aparición del bolígrafo supuso toda una revolución en el mundo de la escritura y el dibujo.

 

Por fin se había inventado el objeto que permitía escribir sin tener que mojar o recargar la pluma.

El bolígrafo es considerado el objeto más práctico, limpio y cómodo a la hora de escribir.

La información la obtuve de esta web. 

Materiales de un bolígrafo

Los bolígrafos están hechos de metales, plástico y algunos otros productos químicos. Cuando se hicieron por primera vez, para la bola se usaba acero. Hoy en día se utiliza carburo de tungsteno texturizado porque es resistente a la deformación. Para el depósito, se usa un tubito fino y alargado de propileno, un material cuya suave y lisa superficie, permite que la tinta de su interior descienda hacia la punta de la forma más fluida posible.

La punta que sujeta la bola es de latón - aleación de cobre y zinc. El latón es muy resistente a la corrosión, tiene un agradable color y puede ser fácilmente moldeado en la forma deseada.

 

A menudo se utiliza para otras partes del bolígrafo como el cartucho de tinta, el cuerpo del bolígrafo (barril) o el resorte. Algunos depósitos están hechos de aluminio y en los modelos más caros, pueden estar chapados en oro, plata o platino.

Para que la tinta funcione y deje un trazo lo más adecuado posible necesita de unas ciertas características.

 

Para empezar se busca su consistencia para que sea espesa y debe estar limpia de partículas e impurezas que puedan obstruir su flujo. Además debe tener el equilibrio perfecto para que no se seque demasiado rápido en el depósito y, sin embargo, que se seque lo suficientemente rápido una vez expuesta al exterior ya en el papel.

Cómo se hace un bolígrafo paso a paso: Proceso de Fabricación

Los bolígrafos se fabrican en serie, y el primer paso en su fabricación es crear la tinta. Los trabajadores operan los ordenadores encargados de controlar cómo se tratan las materias primas para la tinta. Los materiales se vierten en los tanques de carga y se mezclan de acuerdo con la fórmula de la tinta específica de cada fabricante.

Para ayudar a que se mezclen de forma correcta, las sustancias se calientan o se enfrían en los recipientes dependiendo de qué materiales se utilicen y de cómo interactúen entre sí. Los ordenadores también se encargan de esta tarea, así como de la velocidad de la mezcla. Durante la fabricación de la tinta, se realizan controles de calidad para asegurar que la tinta resultante tenga las propiedades deseadas en cada lote.

Las partes metálicas de los bolígrafos se realizan mientras se mezcla la tinta. Las bolas de carburo de tungsteno rara vez son realizadas por el propio fabricante de bolígrafos. Esta es una tarea que generalmente se asigna a proveedores externos relacionados con la metalurgia o la manufactura metálica especializada.

La punta y el cuerpo de metal están hechos de latón que se corta primero en pequeños discos. Estos discos se calientan para conseguir que el metal se ablande. Los discos reblandecidos se depositan en una cámara de compresión donde se les da forma. Esta cámara tiene un cilindro de acero y un émbolo expulsor con resorte.

Cuando el pistón de acero presiona el metal, hace que el émbolo se retraiga. Esto fuerza al metal a meterse a presión en un molde donde toma la forma deseada. El exceso de metal que no encaja en el molde se recorta y se retira para su reciclado mientras el troquel se abre y libera la parte moldeada del boli.

Debido a que utilizan una maquinaria diferente (las temperaturas para plástico son distintas que para metal), las piezas de plástico del bolígrafo se hacen al mismo tiempo. Se fabrican por extrusión o por moldeo por inyección. El plástico, como materia prima se almacena en gránulos o polvo que es el estado en el que llega a la fábrica.

El plástico se introduce en una gran tolva y desde allí, mediante la rotación en un gran tornillo en espiral, los gránulos son conducidos a un calentador que los licua. La masa es entonces forzada a través de un troquel, enfriada y cortada. Las piezas más complejas son moldeadas por inyección. El plástico licuado se inyecta por la fuerza en un molde. Después, son dejados un tiempo para que el plástico se enfríe y endurezca. Después de enfriarse, el molde se abre y la pieza de plástico ya podrá mantener su forma.

Cuando se forman todas las piezas, se ensamblan los bolígrafos. En primer lugar, una bola de tungsteno se engasta en la estructura de la punta. Esta a su vez se acopla al depósito al que posteriormente se le inyecta la tinta del color deseado. Si el bolígrafo terminado es retráctil, se agrega un resorte en el siguiente paso.

El mecanismo retráctil funciona mediante una carraca o leva, un émbolo con muescas que encajan en los dientes de la leva y un muelle que ejerce una presión exterior hacia el émbolo para que el conjunto funcione. Cuando el émbolo encaja en la parte más profunda de los dientes de la leva, la punta sale, cuando está en la parta más externa, la punta está protegida dentro del cuerpo del bolígrafo. En cada pulsación, los dientes dan un paso mediante un giro parcial que permite alternar entre sacar la punta u ocultarla.

Por último, Las partes ensambladas de la punta y del depósito se colocan en la carcasa con el capuchón y las tapas o cierres que el diseño precise. Cuando se añaden el recubrimiento y las decoraciones del fabricante, el bolígrafo se limpia y se empaqueta listo para su venta.

Información obtenida aquí

Aprende 

El bolígrafo es una técnica que no puede difuminarse, tampoco puede borrarse y lo bueno es que se seca rápidamente, por lo que tampoco necesita fijador. Por tanto, los recursos adicionales al bolígrafo son mínimos. 


El hecho de trabajar con alcohol, nos permite incluirlas dentro de las técnicas húmedas, pues las técnicas húmedas se definen como todas aquellas que se sirven de un líquido acuoso o aceitoso para diluir el pigmento. 

Como no todos los bolígrafos funcionan con la misma tinta, aquí tienes un vídeo que explica muy bien los efectos que genera el alcohol dependiendo del tipo de tinta que estemos utilizando. 

 

Resuleve 

Lo que se te pide ahora es que trabajes a partir de una de las ideas que encuentres en tu cuaderno de artista. La idea tiene que ser tuya. Puedes inspirarte en otros, elegir temáticas que te interesen, pero no puedes copiar la idea de otro. Es obligatorio que uses bolígrafo (da igual el color o los colores) y tiene que haber obligatoriamente zonas en las que haya alcohol. El trabajo será en formato DIN A3. Aquí de dejo algunas referencias con las que puedes inspirarte: 



Más info: "Biro, Laszlo Joszef (Ladislao José)", en DAY, Lance y McNEIL, Ian (ed.): Biographical Dictionary of the History of Technology. Londres-Nueva York, Routledge, 1998.BUTLER MUNCH, Janet: "Ballpoint pens", en RYAN, James G. y SCHLUP, Leonard (eds.): Historical Dictionary of the 1940s. Armonk, M.E. Sharpe Inc, 2006, p. 40.